robert-parkerNacido en Baltimore, Maryland, Rober Parker es considerado el gran “gurú” del vino. Abogado de formación y empleado de banca de profesión, este apasionado del mundo del vino ha revolucionado el mercado en tan solo dos décadas. Sus puntuaciones no sólo sientan cátedra, sino que determinan las alzas y bajas, a veces meteóricas, de los vinos en el mercado internacional.

Este americano de 60 años es considerado por la prensa internacional como uno de las personas más influyentes en el mundo del vino en el ámbito internacional. En una de sus entrevistas concedidas en Francia destacó algunas de sus sabias opiniones sobre nuestros preciosos “caldos” que pudieran considerarse dogmas de fe, tales como:

“Lo único que les sigue sobrando a los vinos tintos españoles es tanto roble nuevo, a menudo francés, que llega a enmascarar algunos vinos muy sabrosos.”

“Lo del roble en España me parece a veces un poco de ‘nuevorriquismo’, algunos productores deberían de ser capaces de catar sus propios vinos algo más críticamente, de analizar si por su estructura y su potencia soportan un porcentaje tan alto de roble nuevo.”

Parkerización del Vino.

Cuando una persona, o el medio editorial que preside, adquiere tanta relevancia a nivel internacional, surgen voces discordantes que plantean un dilema que se aplica a muchas facetas de la vida. ¿Qué fué antes, el huevo o la gallina? es decir, ¿se están produciendo grandes vinos que gustan a Parker, o por el contrario se crean vinos a gusto del gurú con el fin de que sean considerados grandes? A muchos de los lectores quizás les resulte dificil de creer esta última tendencia, sin embargo, si usted supiera que la diferencia entre 85 o 95 puntos en la escala Parker representa 6 o 7 millones de Euros, quizás empiece a considerarla como algo plausible. Los criticos de Parker argumentan que este crítico está produciendo una homogeneidad en los procesos de elaboración que rompen la tradición, la diversidad y los procedimientos milenarios.

Cabe destacar en Francia los vinos que llaman “parkerizados” hechos a medida para que le dé notas elevadas de mas de 90 puntos. Existe una relación amor/odio entre ‘mister’ Parker y algunas regiones vitivinícolas de Francia que tanto deben a este norteamericano.

Los periodistas le critican por alguna polémica con Borgoña (zona de la cual Parker exige mucho mas de lo que da) debido principalmente a factores ampelográficos que no son potenciados al máximo en la elaboración de los vinos de esta zona.

Mas tarde “mister” Parker comenta sobre los vinos españoles: “lo del roble es completamente negativo en la mayoría de los blancos españoles fermentados en barrica que cato, y que no tienen interés; muchos productores parecen no darse cuenta de que hay una demanda de tintos y blancos limpios”. Destaca su admiración por los albariños por su limpieza ya que la fruta no ha tocado madera.

Mención aparte para los vinos de la Rioja y de la Ribera gracias al “tempranillo” y del Priorato gracias a la “garnacha”. (Otorgó sendos 99 al Artadi Viña El Pisón 1995 y al Clos Erasmus 1998).

Este visionario del vino predice que las zonas del futuro que darán excelente calidad serán muchas regiones de España, Chile y Argentina.

Así cata el ‘guru’ del vino.

Parker se basa en el sistema de puntuación usado en la corrección de exámenes en Norteamérica en el cual la puntación 50 es un 0 en nuestro sistema y 100 un 10.
Su escala de valoraciones es la siguiente:

• 50-59: vino defectuoso.
• 60-69: vino regulat.
• 70-79: vino correcto.
• 80-84: vino bueno.
• 85-90: vino muy bueno.
• 90-94: vino excelente.
• 95-100: vino extraordinario.

Los aspectos valorados para establecer la anterior escala de valoraciones son

• Color de 5 a 10 puntos.
• Aroma de 15 a 30 puntos.
• Paso final en boca y retrogusto.
• Evolución futura del vino de 5 a 10 puntos.

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